Amigos del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Identifying a Facial Expression of Flirtation and Its Effect on Men” de Haj-Mohamadi, P.; Gillath, O. y Rosenberg, E. L. (2020), en el que se estudia la habilidad de las mujeres para transmitir efectivamente señales faciales indicativas de coqueteo y entre los hombres para reconocer esta señal.

Como criaturas sexuales, la mayoría de la gente quiere tener una pareja para reproducirse.

Asegurar una pareja sexual a menudo requiere la identificación de una persona adecuada, disponible y dispuesta, y la comunicación del interés en ella. La comunicación efectiva debería facilitar este proceso, mientras que la comunicación ineficaz podría resultar en consecuencias negativas para ambos. Un medio a través del cual las personas pueden transmitir interés en una pareja es la comunicación no verbal.

En particular, se sabe que las expresiones faciales son un indicador de estados internos y desempeñan un papel importante en la comunicación no verbal. Asimismo, se ha sugerido que son una forma eficaz de facilitar los procesos de inicio de relaciones y selección de pareja.

Las conductas de seducción no verbal, como el contacto visual sostenido, las sonrisas, una mirada tímida o tocarse, ya desempeñaban un papel importante en la seducción. No obstante, hasta la fecha pocas investigaciones sistemáticas han examinado las señales faciales no verbales específicas involucradas en la seducción.

Los comportamientos de seducción tienden a ser mostrados por ambas personas involucradas, brindándoles una manera de comunicar su interés mientras. Así posiblemente se evoca a su vez el interés de la pareja potencial. Por lo tanto, una pareja puede comunicar interés coqueteando, lo que puede conducir a una respuesta recíproca. Esto a su vez facilita el inicio de una relación, tanto esporádica como, incluso, más completa.

La seducción es comunicativa pero sutil, dejando abiertas las opciones sobre cómo (o si) proceder. La ambigüedad en el mensaje transmitido es especialmente importante para las mujeres. Según las teorías evolutivas, un conjunto diferente de desafíos motiva a las mujeres a ser más selectivas que los hombres a la hora de elegir una pareja.

Con el fin de analizar cómo las mujeres muestran expresiones faciales de seducción, y cómo los hombres reconocen e interpretan estas, los autores realizaron su propia investigación al respecto, realizando un total de 6 estudios. Se tomaron un total de 482 fotografías de 9 mujeres posando, actrices profesionales o mujeres que, en entrevista preliminar, dijeron haber coqueteado en el pasado. Las imágenes consistían en expresiones faciales felices, neutrales (de control) y de seducción (experimentales), hechas espontáneamente o siguiendo instrucciones. Estas estaban basadas en la anatomía de la acción facial dirigida.

Si los hombres participantes percibían ciertas expresiones faciales como indicativas de coqueteo, se pretendió reducir el grupo de estímulos a menos imágenes calificadas como altamente representativas de una expresión facial seductora. Específicamente, se expuso a los hombres a cada imagen, registrando sus reacciones inmediatas.

En el segundo estudio el objetivo era analizar aún más el conjunto de fotografías para distinguir más las expresiones seductoras de las felices y neutrales, con la menor superposición posible. Para ello, participaron 26 hombres a los que se les presentaron 233 imágenes de expresiones faciales neutrales, felices y coquetas. Para cada imagen, se pidió que imaginaran a la mujer con la expresión mostrada en una fiesta o un bar y calificaran cuánto encaja con la definición de coqueteo proporcionada para el estudio.

El tercer estudio pretendía determinar si los hombres calificarían las expresiones en las imágenes seleccionadas en los estudios previos como seductoras sin que se les pidiera inicialmente. Un objetivo adicional fue verificar que los hombres no calificaran simplemente las imágenes más atractivas de las mujeres como indicativas de seducción. Se les presentaron 31 fotografías de seis mujeres, mostradas al azar.

En el cuarto estudio, se buscó utilizar una metodología diferente para verificar que las imágenes elegidas como representativas de seducción se perciben efectivamente como tal; y determinar la morfología específica de una expresión reconocida como seductora por los hombres. Para lograr estos objetivos, se usaron solo expresiones de seducción, examinando qué expresiones tenían más probabilidades de ser calificadas como tal.

Así, estos cuatro estudios demostraron que una expresión facial de seducción tiene características únicas que la hacen diferente de las de felicidad o neutrales. En el quinto estudio se expuso a los participantes a la expresión facial seductora, midiendo posteriormente la accesibilidad cognitiva para palabras relacionadas con el sexo. Participaron 55 hombres. En el sexto estudio, se esperaba que las expresiones de seducción, en comparación con las felices y neutrales, dieran como resultado una identificación más rápida de palabras relacionadas con el sexo, en comparación con las neutrales o la ausencia de palabras. Los participantes de este último estudio fueron 72 estudiantes universitarios varones.

Así, se logró identificar dos expresiones faciales que los hombres reconocían constantemente como de seducción. Estas exhibían distintas similitudes con expresiones de coquetería observadas previamente, siendo:

  • La cabeza girada hacia un lado.
  • La cabeza ligeramente inclinada hacia abajo.
  • Una leve sonrisa.
  • Los ojos hacia adelante, hacia el objetivo implícito.

También los giros corporales menores. Sin embargo, no está claro si esta diferencia sugiere dos formas o motivaciones para coquetear, o si es un artefacto de la pose.

Las expresiones faciales de coquetería activaron esquemas relacionados con el sexo, como lo demuestra la identificación más rápida de palabras relacionadas con este en comparación con las palabras neutrales (estudios 5 y 6). Estos hallazgos sugieren que las expresiones de seducción en las mujeres transmiten interés y son reconocidas con éxito por los hombres.

Las expresiones faciales coquetas son sutiles y ambiguas; esto permite que las personas comuniquen su interés potencial mientras mantienen un margen de seguridad. Los hombres fueron capaces de reconocer esta sutileza en expresiones seductoras en comparación con expresiones felices o neutrales. En otras palabras, los hombres detectaron las sutiles diferencias entre las expresiones de seducción y alegría y respondieron más rápido a las mujeres que coqueteaban.

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